Desde el punto de vista político, su reinado significó el fin de una época.

Tras el vertiginoso avance que conoció la reconquista en tiempos de sus antecesores, Alfonso VIII, Fernando III y Alfonso X, se produce, a partir de ahora, una considerable ralentización de la misma y da comienzo una fase de la historia castellana protagonizada por monarcas que emplearán grandes esfuerzos en garantizar la paz interior.

Cronología del reinado, desde el punto de vista de la moneda

1278. Los infantes de la Cerda, sobrinos de Sancho IV, son mantenidos presos en el Castillo de Játiva.

1280. Circulan en Castilla y Portugal morabetinos de auro, duplas marroquís, duplas magnas y parvas fernandís.

1283 . Testamento de Alfonso X dejando por heredero a su nieto Don Alfonso de la Cerda. Alfonso X crea los reinos de Sevilla y Badajoz, asignándolos a Don Juan, y el de Murcia, a Don Jaime. Don Sancho – luego Sancho IV – es proscrito.

1283 . Don Sancho es reconocido rey en León.

1284. Abril, 4. Muere Alfonso X. Don Sancho es proclamado rey en Ávila.

1284. Octubre, 23 . Sancho IV, en León. Noviembre, Sancho IV en Toro y Arévalo.

1284. Diciembre, 2 5 . Sancho IV, en Segovia.

1285 . Sitio de Jerez por Abenjucef, de Marruecos.

1286. Sancho IV, peregrino en Compostela. Hallándose en Burgos manda labrar la moneda de los cornados, según la Crónica.

1287. Junio, 17. Sancho IV arrienda en Burgos al judío Abraham el Barchillón “todas las monedas que se labran en Castiella, et en León, et en el Andalucía, et en el Regno de Murcia“.

1288. Circula todavía, según los documentos, la moneda nueva de Alfonso X. Se acuñan dineros novenes según el ordenamiento de Vitoria.

1294. Citas monetarias de maravedis, sueldos, dineros y miajas, como se ve en el «Registro de Mercedes», de Sancho IV.

Rebelión de Don Sancho

El reinado de derecho de Don Sancho comienza en 1284, a la muerte de su padre Alfonso X. Pero de hecho, en una gran parte del país, había comenzado en 1283 , al ser reconocido como tal monarca en León, tras la rebelión contra el rey, su padre, que en un principio aceptaba nombrar heredero a su segundo hijo Sancho, pero después cambia de opinión, y concede derechos sucesorios a los descendientes de su hijo mayor (Fernando de la Cerda) fallecido prematuramente.

A pesar de este reinado anticipado de Sancho, no se quiso titular como rey en vida de su padre, Alfonso X.

Política monetaria de Sancho IV

La política monetaria de Alfonso X fue bastante compleja.

Sancho IV, su hijo y sucesor, nos ofrece un cuadro de valores propios, sin contar los de su padre, en circulación, mucho más reducido y simple: en oro, la dobla; en vellón los cornados, como nombre genérico o dineros novenes y seisenes como específicos.

Cornado. León. Ab-299.1. 0,74 gr. R/ Castillo con L. 

Cornado. León. Ab-299.1. 0,74 gr. R/ Castillo con L. 

En todo el reinado la contabilidad se basa en el maravedí, ya entonces unidad de cuenta, que tenía su expresión en dineros de vellón, fueran de Alfonso X, fueran de Sancho IV. Este, ya en 1282, siendo infante, prohibió los dineros prietos de su padre. Consta por el ordenamiento dc Cuéllar, de 19 de mayo de aquel año, y por el de Toledo de 4 de junio del mismo, que Don Sancho labró burgaleses, pepiones, leoneses, salamanqueses y novenes, esto es, las monedas que había acunado su abuelo Fernando III y su padre Alfonso X, cumpliéndose entonces la ley monetaria de las imitaciones y continuaciones, verdadera restitución de valores tradicionales o antiguos.

Cornado. León. Ab-299.6. 0,76 gr. R/ Castillo con * - *.

Cornado. León. Ab-299.6. 0,76 gr. R/ Castillo con * – *.

En 1286, estando en Burgos mandó restablecer el valor de los novenes, acuñando los vellones, que por tener la cabeza del rey coronada recibieron el nombre de cornados; nueve de éstos hacían un maravedí. De ahí su designación metrológica.

Entre 1284 y 1286 coexistieron en circulación los vellones de Alfonso X y los de Sancho IV. A dichos vellones de Alfonso X se les llamaba dineros blancos…

Sancho IV labró también seisenes, así llamados por su valor, de seis dineros; en anverso tenían el busto del rey, a la izquierda, también coronado; con la leyenda Sanci rex, y en reverso, una cruz de brazos iguales y Castelle e Legionis.

Miaja coronada. León. Ab-311.1 como Seisén. 0,63 gr. R/ Cruz con* en 2º y L en 3º cuartel. Acuñación algo floja

Miaja coronada. León. Ab-311.1 como Seisén. 0,63 gr. R/ Cruz con* en 2º y L en 3º cuartel. Acuñación algo floja.

Ceca de Burgos

Sancho IV parece que tuvo debilidad por la ciudad de Burgos, en la que pasaba momentos de descanso, entre otros lugares, en el monasterio de Santa María la Real.

Miaja coronada. Burgos. Ab-308.3 como Seisén. R/ Cruz con * en 1º y B en 4º cuartel. Escasa.

Miaja coronada. Burgos. Ab-308.3 como Seisén. R/ Cruz con * en 1º y B en 4º cuartel. Escasa.

Existen dineros cornados novenes y seisenes labrados en Burgos; los primeros tienen en su reverso, a un lado y otro de la cruz, una B y una estrella, respectivamente, los segundos las mismas marcas en ángulos opuestos de la cruz del reverso

Ceca de Coruña (Santiago)

Con el mismo tipo general se labraron cornados novenes en La Coruña, ceca sucesora de la de Santiago. Cuando Abenjucef arrasaba las tierras de Jerez, Sancho el Bravo prometió ir en peregrinación al sepulcro del Apóstol Santiago, como lo hiciera en 1232 su abuelo Fernando II El Santo, lo que cumplió en 1286, saliendo de Burgos, acompañado por su hermano Don Juan y por Don Lope de Haro, yendo a Sahagún y deteniéndose algunos días en León, donde pasó el día de San Juan y permaneció allí hasta el 28 de junio.
En aquel mismo año (1286) se labraron cornados en Burgos, como refiere la Crónica y es de creer que por entonces también en Coruña, cuya marca, una venera, también presentan los gallegos en reverso donde los burgaleses la B.

Ceca de Cuenca

Según el arrendamiento hecho en 128 7 al judío el Barchillón, este tenía todas las acuñaciones de Castilla, León, Andalucía y Murcia. La ceca de Cuenca tenía como marca un cuenco; con el aparecen cornados del tipo general y establecido

Otras Cecas

Miaja coronada. Toledo. Ab-314 como Seisén. 0,74 gr. R/ Cruz con * en 1º y T en 4º cuartel. Escasa. 

Miaja coronada. Toledo. Ab-314 como Seisén. 0,74 gr. R/ Cruz con * en 1º y T en 4º cuartel. Escasa. 

Cornado. Sevilla. Ab-301. 0,69 gr. R/ Castillo con * - S.

Cornado. Sevilla. Ab-301. 0,69 gr. R/ Castillo con * – S.

Dineros cornados hay con una S por marca, correspondientes a Sevilla. En unos, dicha letra figura en la parte superior, donde en los otros aparece la B, la venera o el cuenco. En otras acuñaciones aparece en el exergo. Es de admitir que al propio tiempo acuñaran cornados las restantes cecas, como Toledo o Murcia, citada en el arrendamiento del Barchillón, conociéndose dineros y seisenes de la ceca leonesa.

Cornados y su mitad, las meajas coronadas (llamados así por llevar el retrato de perfil del rey con corona, mientras el reverso tiene el castillo y la cruz respectivamente), y todavía con otro divisor, las pugesas (media meaja con león y cruz como tipos). Fuente: LA MONEDA DE LA CASTILLA BAJO MEDIEVAL

Cornados y su mitad, las meajas coronadas (llamados así por llevar el retrato de perfil del rey con corona, mientras el reverso tiene el castillo y la cruz respectivamente), y todavía con otro divisor, las pugesas (media meaja con león y cruz como tipos). Fuente: LA MONEDA DE LA CASTILLA BAJO MEDIEVAL

Bibliografía:

Real Academia de la Historia

Biografías. Sancho IV

Arteguia. Sancho IV, El Bravo

En torno a las acuñaciones de Sancho IV de Castilla

Aunque el objeto de este artículo es ilustrar la moneda medieval de Sancho IV, hemos descubierto la apasionante historia del señor Felipe Mateu y Llopis que salvó parte de la colección de monedas de oro requisadas durante la Guerra Civil en el Arqueológico Nacional. Pronto se cumplirán 120 años de su nacimiento

Las inscripciones medievales: documentos

LA MONEDA DE LA CASTILLA BAJO MEDIEVAL . MEDIO DE PROPAGANDA E INSTRUMENTO ECONOMICO
José María de Francisco Olmos
Prof. Titular (TEU) de Epigrafía y Numismática
Universidad Complutense de Madrid

Imágenes de Monedas. Elaboración propia.