Las primeras pesetas como tales se acuñaron en 1869, siendo la unidad la primera en ver la luz, tras una primera vacilación que hace aparecer el nombre del GOBIERNO PROVISIONAL en el anverso en lugar del de ESPAÑA, que ya figura en las siguientes acuñaciones y para todos los valores en plata, junto con la fecha de emisión y las estrellas con la fecha de acuñación.

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El tipo de anverso nos ofrece una personificación de Hispania, recostada sobre los Pirineos, con el Peñón de Gibraltar a los pies, y llevando en la mano extendida una rama de olivo.
En la cabeza lleva una corona mural (la corona mural se representa mediante un cerco de muros almenados o murallas con torreones intercalados, y es usada habitualmente como adorno exterior posicionado en la parte superior de lo adornado).

El emperador de origen hispano Adriano (76 – 138 d.C) consiguió gran expansión del Imperio Romano. Viajaba con frecuencia a las provincias del Imperio, y para conmemorar estos periplos acuñaba moneda relativa a estos viajes por cada provincia. Una de ellas corresponde al viaje de Adriano a Hispania (cerca de 123 d.C.)

La alegoría de Hispania más famosa nace entonces desde Roma (todas las cecas hispanas se encontraban cerradas por aquel tiempo). Se trata de una figura femenina con larga túnica, tocada con corona de laurel u olivo, reclinada hacia la izquierda, con su brazo izquierdo sobre unas rocas que bien podrían representar los Pirineos y sosteniendo una rama de olivo en su mano derecha. A los pies de la matrona aparece un conejo, el animal que teóricamente los fenicios emplearon para nombrar a la península: Hishphanim.
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La pieza de la foto es un denario de Adriano, y en el reverso se ve a Hispania, recostada sobre su izquierda en unas rocas, con un ramo de olivo en la mano derecha, y un conejo a sus pies, y en la cabeza lleva una corona civica (trenzado de laurel u otros vegetales).

Comparación:

denario-duroEsta evolución también ha sido revisada en el MAN (Museo Arqueológico Nacional de España) :

La misma iconografía, pero con diecisiete siglos de diferencia.